
Buscando crear un diálogo fluido entre la arquitectura y su paisaje circundante, el estudio de la topografía encarna el reconocimiento y la investigación sobre la aplicación de materiales, estrategias autosuficientes, resoluciones de bajo mantenimiento y diseños paisajísticos que se integren al entorno natural y minimicen el impacto ambiental de los proyectos. Más allá de registrar las diferencias de niveles, orientaciones solares, vientos predominantes o pendientes de escurrimiento de los terrenos, varios profesionales de la arquitectura en Argentina demuestran un interés por desarrollar soluciones arquitectónicas capaces de adaptarse a las geografías naturales y restaurar el vínculo entre la naturaleza y el ser humano.
Si bien está demostrado que el contacto con la naturaleza trae consigo grandes beneficios a la salud más allá de sus funciones, el diseño del paisaje envuelve una serie de procesos donde la selección de especies o el control y mantenimiento de los espacios dan cuenta de la vitalidad de la naturaleza. Evolucionando con el correr del tiempo, se conciben diseños paisajísticos tridimensionales multiespecie como también diseños bioambientales buscando reforzar el compromiso con la sustentabilidad al priorizar la iluminación natural o la ventilación cruzada de los ambientes, entre otros.



















