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Arquitectos: line+ studio
- Área: 940 m²
- Año: 2024






La vivienda moderna fue uno de los lugares donde la modernidad hizo su promesa más audaz: que la arquitectura podría reconfigurar no solo la ciudad, sino también la forma en que las personas vivían en ella. Como ha argumentado el historiador arquitectónico argentino Ramón Gutiérrez, la vivienda popular es "el gran tema no resuelto, que usualmente no aparece en las historias de la arquitectura." En América Latina, esta ausencia es significativa. A lo largo del siglo XX, las ciudades en expansión convirtieron la vivienda en una de las formas más claras de imaginar el cambio urbano y el movimiento moderno entró no solo en planos y dibujos, sino también en apartamentos, barrios, calles y rutinas domésticas.
Sin embargo, una vez construidos, estos proyectos ingresaron a ciudades moldeadas por la política, la memoria, la desigualdad y las formas cambiantes de ocupación. Sus significados ya no pertenecían solo al plan original, sino a las maneras en que fueron habitados, alterados y transformados con el tiempo. Lo que esta historia revela no es adaptación, sino fricción: el momento en que la arquitectura deja de ser un modelo ideal y se encuentra con la ciudad que no puede controlar completamente.


