Cada año, el 3 de diciembre, el Día Internacional de las Personas con Discapacidad trae una atención renovada a la necesidad de entornos inclusivos y equitativos, tanto social como espacialmente. El tema del 2025, "Fomentar sociedades inclusivas para la discapacidad avanzando hacia el progreso social", destaca cómo las barreras persistentes en el empleo, la protección social y el acceso a servicios continúan afectando a más de mil millones de personas en todo el mundo. Dentro de este contexto más amplio, el entorno construido juega un papel decisivo: la arquitectura puede reforzar la exclusión o abrir caminos hacia la autonomía, la dignidad y la participación en la vida diaria.
El ruido de las conversaciones superpuestas, las luces intermitentes de una cartelera, los pasos apresurados en la acera y el constante martilleo de una obra cercana: los espacios públicos a veces se perciben como entornos donde los estímulos se acumulan y con frecuencia nos sobrepasan. Cada persona percibe y responde a estos impulsos sensoriales de manera distinta, y reconocer la neurodiversidad significa comprender que algunos individuos requieren más tiempo para adaptarse, recorridos a ritmo más lento o interacciones más graduales con su entorno. Estos encuentros plantean preguntas fundamentales sobre el espacio público contemporáneo: ¿cómo puede acoger la diversidad de formas en que las personas lo perciben y lo habitan? ¿Cómo podemos imaginarlo como un espacio que abraza todas las maneras de experimentarlo?
El juego trasciende su dimensión recreativa y se convierte en un acto social que anima a los niños a aprender, interactuar, ser creativos y vincularse con su entorno espacial. Como señala Johan Huizinga en Homo Ludens, es un elemento fundamental de la cultura, donde los niños crean vínculos y exploran formas de coexistencia. De este modo, cuando la arquitectura de los espacios de juego excluye ciertos cuerpos o modos de participación, la experiencia colectiva se fragmenta y pierde parte de su significado. Así, diseñar con la inclusión en mente implica reconocer que el valor real del juego reside en su potencial de ser compartido por todos.
https://www.archdaily.cl/cl/1033424/patios-de-recreo-inclusivos-todos-pueden-jugar-a-traves-de-la-arquitecturaEnrique Tovar
Las ciudades contemporáneas son vibrantes, complejas y están en constante evolución. Pero sobre todo, son cambiantes, mutables y diversas. ¿Qué cambios transformadores se están produciendo y hacia dónde nos conducen? La urbanización sigue cobrando impulso en muchas regiones del mundo, generando cambios visibles y estructurales. A medida que esto sucede, comienzan a surgir datos sobre la evolución de su configuración y los desafíos que enfrentamos. Según el Banco Mundial, la población urbana seguirá una tendencia al alza, concentrándose el 90% de los nuevos residentes urbanos en África y Asia. Este crecimiento plantea cuestiones esenciales: ¿Cómo podemos consolidar un enfoque de diseño que garantice un acceso equitativo a espacios, recursos y servicios? ¿Cómo hacer que las metrópolis emergentes y consolidadas sean más inclusivas y accesibles?
https://www.archdaily.cl/cl/1028159/disenar-ciudades-inclusivas-el-papel-del-diseno-universal-en-la-creacion-de-atmosferas-urbanas-accesiblesEnrique Tovar
España cuenta con una vasta diversidad de paisajes, tanto naturales como urbanos, donde el espacio público desempeña un papel protagonista. En los últimos años, su relevancia ha crecido, consolidándose como un eje fundamental para el encuentro. Más allá de sus cualidades arquitectónicas y paisajísticas, el espacio público ofrece a los visitantes y ciudadanos entornos de calidad que contribuyen a mejorar las condiciones de vida, ya sea en un parque urbano, un eje peatonal dentro de la ciudad o un espacio para simplemente estar en un entorno natural y en conexión con el territorio.
Los teatros actúan como instituciones culturales y sociales, moldeando la sociedad al proporcionar espacios donde historias de identidad, raza y justicia cobran vida. Estos lugares fomentan la comunidad a través de experiencias compartidas y en vivo, generando conversaciones que resuenan más allá del escenario. Arquitectónicamente, los teatros son más que espacios de actuación—resultan hitos que encarnan tanto la historia como el futuro de las artes. Su diseño a menudo refleja la importancia cultural de la narración, mientras que sus renovaciones aseguran que sigan siendo relevantes en un contexto moderno.
En la serie AD Interior Focus de la semana pasada, ArchDaily explora cómo la renovación de teatros icónicos como el Royal Opera House en Londres, Reino Unido y Sydney Opera House en Australia van más allá de modernizar la comodidad y la accesibilidad. Se adentra en cómo los proyectos preservan la integridad arquitectónica de estos históricos hitos, asegurando que su diseño continúe sirviendo como telón de fondo tanto para la expresión artística como para el discurso social.
Frente al envejecimiento de la población mundial, se prevé una de las transformaciones sociales más significativas del siglo XXI. La concepción de patios, jardines, terrazas y demás áreas verdes en establecimientos destinados a la tercera edad plantea la oportunidad de fomentar el encuentro, la participación en diversas actividades colectivas y la consolidación de espacios de reunión buscando reducir la soledad entre las personas mayores y potenciar el bienestar y la interacción social en relación con la naturaleza. ¿Cómo es posible crear entornos construidos adaptados a las personas mayores y sus necesidades?
Cuando se aborda la accesibilidad en la arquitectura, los códigos establecen la línea de base mientras que el diseño define el techo. Aunque existen numerosas directrices, crear espacios para todos va más allá del mero cumplimiento de las normas. Requiere una comprensión profunda del entorno y una perspectiva amplia, reconociendo que lo que diseñamos será utilizado por personas con diversos cuerpos, habilidades y condiciones mucho más allá de los tradicionalmente considerados usuarios típicos.
Además, diseñar entornos plantea el desafío de la inclusión, garantizando que los individuos que no se ajustan al perfil estándar, como personas con discapacidades, mujeres embarazadas, quienes utilizan dispositivos de asistencia y personas de diferentes edades, tipos de cuerpo, etc., no queden excluidos. Los principios del Diseño Universal, establecidos en 1997 por la Facultad de Diseño de la Universidad Estatal de Carolina del Norte y dirigidos por Ronald L. Mace, ofrecen una perspectiva transformadora en este contexto. Este enfoque influye en varios campos del diseño, incluido el entorno construido, los productos y las comunicaciones. Aplicado a la arquitectura, fomenta la creación de espacios que funcionen para todos, minimizando la necesidad de adaptaciones o diseños especializados.
https://www.archdaily.cl/cl/1019754/como-los-7-principios-del-diseno-universal-ayudan-a-crear-una-mejor-arquitecturaEnrique Tovar
Al conmemorar el Día Mundial del Autismo, es fundamental reconocer el impacto del diseño en las vidas de las personas con discapacidades. Ya sea el Autism Garden en Irán de Hajm.e.Sabz, el Sycamore at Northgate Park Hospital en Reino Unido o el Home for The Homeless, cada uno de estos proyectos celebra diversas necesidades y busca fomentar un sentido de pertenencia y empoderamiento para todos.
La estructura de nuestras ciudades está moldeada por millones de pequeñas decisiones y adaptaciones, muchas de las cuales se han vuelto parte integral de nuestra experiencia. Actualmente se dan por sentados, pero algunos de estos elementos fueron revolucionarios en el momento de su implementación. Uno de ellos es el corte de acera, la pequeña rampa que desciende por la vereda para conectarla con la calle adyacente, permitiendo que las personas en sillas de ruedas y con discapacidades motoras puedan subir y bajar fácilmente. Esta adaptación aparentemente pequeña ha demostrado ser inesperadamente útil para una amplia gama de personas, incluyendo a padres con cochecitos, ciclistas, trabajadores de delivery, etc. En consecuencia, da nombre a un fenómeno más amplio, el efecto "Curb Cut", donde las adaptaciones y mejoras realizadas para una minoría acaban beneficiando a una población mucho más grande de formas esperadas e inesperadas.
Teóricamente, la arquitectura es una disciplina multisensorial que implica texturas, colores, sombras, sonidos y aromas. Sin embargo, en la práctica, a menudo se prioriza el lenguaje visual para explorarla, limitándose principalmente a la vista para identificar elementos arquitectónicos y navegar de forma autónoma en entornos construidos y contextos urbanos. Por lo tanto, es crucial integrar superficies táctiles en la arquitectura.
Los avances en tecnología han allanado el camino para un enfoque revolucionario en la arquitectura, uno que involucra la capacidad de respuesta y el movimiento. Este concepto llamado "arquitectura cinética" permite que los edificios se adapten dinámicamente a su entorno en constante cambio. Hasta el día de hoy, los principios cinéticos se aplican comúnmente para mejorar la sostenibilidad ambiental de los edificios, especialmente a través de las fachadas. Sin embargo, la arquitectura cinética también tiene el potencial de impactar el entorno construido en otros aspectos. En los espacios públicos, la arquitectura cinética tiene un gran potencial, presentando oportunidades para hacerlos más accesibles, inclusivos y amigables para los usuarios. La introducción de elementos cinéticos en los espacios públicos desafía las suposiciones arraigadas sobre la arquitectura como un arreglo pasivo, inaugurando una nueva era de entornos urbanos interactivos y atractivos.
Descolonizando Suburbia. Imagen cortesía de Centro de Arquitectura
Uno de los retos más importantes de la arquitectura a la hora de crear espacios que funcionen para todos es la diversidad que existe en las personas, sus necesidades y cómo integrarlas en un diseño adecuado. Las discapacidades abarcan más de una condición; Representan una forma de vida única dentro del espectro de la diversidad humana y requieren una amplia gama de soluciones arquitectónicas para adaptarse a esta diversidad.
Según datos del Banco Mundial, se estima que 1.000 millones de personas –equivale al 15% de la población mundial– viven con algún tipo de discapacidad. En el futuro, este porcentaje podría aumentar considerablemente, dada la tendencia mundial de envejecimiento de la población. Para hacer frente a este desafío creciente, la arquitectura deberá adaptarse rápidamente, debido al papel que tienen los entornos construidos en constituir una barrera o un camino para la inclusión de personas con diferentes tipos de discapacidad, personas mayores, así como diversos colectivos que conforman la pluralidad humana.
https://www.archdaily.cl/cl/999202/como-pueden-los-edificios-funcionar-para-todos-el-futuro-de-la-inclusion-y-la-accesibilidad-en-la-arquitecturaEnrique Tovar
El canal de Youtube, Never Too Small, cuenta con 2,25 millones de suscriptores y se trata de una plataforma que se presenta para manipular de forma imaginativa los espacios sobre huellas diminutas. Estos videos de microapartamentos en París, Londres y demás sitios obtienen millones de visitas. Pues claramente, existe una gran demanda de contenido orientado hacia el habitar en pequeños espacios ya que una crisis global de vivienda ha precipitado la disponibilidad cada vez menor de residencias asequibles y de mayor tamaño en las áreas urbanas. Los arquitectos, que trabajan en esta realidad contemporánea restringida, se han visto obligados a aprovechar al máximo los espacios limitados, configurando áreas de menos de 40 metros cuadrados para crear una experiencia espacial que se aleje de la claustrofobia.
El ser humano pasa la mayor parte de su vida dentro de un edificio, ya sea para vivir, trabajar o jugar. El COVID-19 acentuó aún más este problema durante el período de aislamiento, mostrando la necesidad de pensar en proyectos de construcción más saludables y confortables.
Este artículo presenta algunos consejos para pensar proyectos más saludables, enfatizando la importancia de tener un pensamiento sistémico que considere diferentes disciplinas, como la arquitectura, la ingeniería, la ciencia de los materiales, la mecánica, la fisiología, la psicología, entre otras.
Las ciudades con discapacidad son aquellas que presentan espacios y entornos que impiden o dificultan el acceso, la participación y la interacción de los ciudadanos, independientemente de cualquier pérdida o anomalía relacionada con su estructura o función psicológica, fisiológica o anatómica. Invito a los lectores a, conmigo, cambiar el enfoque del abordaje de las discapacidades, trasladando a las ciudades y entornos construidos la incapacidad de atender de manera digna y eficaz la diversidad de habilidades y capacidades inherentes al ser humano.