
Dentro del ámbito de la arquitectura comercial, el diseño de su espacialidad puede adoptar múltiples enfoques concibiendo propuestas que logren el equilibrio entre estética y funcionalidad. Teniendo en consideración que intervienen diversas variables culturales, tensiones sociales e intereses económicos, la construcción de estos espacios involucra directamente la interacción entre los usuarios, las marcas y sus productos siendo partícipes de la experiencia en el sitio desde los colores y la materialidad hasta la iluminación, climatización, sonidos, aromas y demás.
Acorde a las características y la identidad de la marca, el tipo de producto o bien la implantación de la tienda, los profesionales de la arquitectura y del diseño de interiores se enfrentan al desafío de buscar diferentes estrategias o herramientas que sean capaces de cumplir con las expectativas de todos los factores intervinientes. Optimizar los espacios, transmitir una idea o mensaje determinado, distribuir y organizar los productos de forma creativa e innovadora, atraer a un mayor número de clientes o lograr una circulación que deje una experiencia positiva digna de recuerdo y repetición, son solo algunos de los objetivos o premisas que, por lo general, forman parte de los encargos para diseñar espacios comerciales.























