Año tras año, organizaciones, autoridades de gobierno y demás entidades a nivel mundial se enfrentan al desafío de implementar normativas y medidas para afrontar el aumento de la escasez del agua: para el año 2017, según la Organización Mundial de la Salud, alrededor de 3 de cada 10 personas carecían de acceso a agua potable en sus casas mientras 6 de cada 10 tampoco tenían acceso a un saneamiento seguro.
Al inicio de 2022, la curadora Lesley Lokko anunció el título de la 18ª Exposición Internacional de Arquitectura - La Biennale di Venezia: "El Laboratorio del Futuro". La intención del tema es destacar al continente africano como protagonista del futuro, un lugar "donde convergen y se fusionan todas estas cuestiones de equidad, raza, esperanza y miedo", en palabras de la curadora. Como el continente de más rápido crecimiento urbano, África se ve como una tierra de potencial, pero también de desafíos, donde las cuestiones de equidad racial y justicia climática se juegan con un impacto significativo en el mundo en general.
Sin embargo, a fines de la década de 1950, otro laboratorio del futuro estaba tomando forma, uno donde las nuevas ideas del modernismo producían grandes diseños monumentales y estructuras urbanas completas a una escala sin precedentes: India. En busca de una imagen moderna y democrática, el país recién independizado dio la bienvenida a maestros de la arquitectura occidental como Le Corbusier y Louis I. Kahn y les confió una amplia gama de comisiones, desde el diseño urbano de Chandigarh y sus principales edificios gubernamentales hasta universidades, museos y proyectos residenciales de menor escala. El resultado es una mezcla de culturas, influenciándose mutuamente para obtener resultados inesperados.
Sayulita es una pequeña playa de Nayarit, un estado ubicado en la región oeste de México. Se trata de una localidad de cerca de 3,390 habitantes que ha ido creciendo significativamente en la última década debido al gran turismo, principalmente proveniente de Estados Unidos y Canadá quienes son atraidos por los paisajes y el oleaje que lo han convertido en una de las principales sedes de México para practicar el surf.
Según los hallazgos de un estudio publicado en la revista Nature Ecology & Evolutioneste abril, se ha hecho público que el fenómeno conocido como el Gran Parche de Basura del Pacífico (un área de 620.000 millas cuadradas entre California y Hawái) está sirviendo como anfitrión de todo un ecosistema costero. La fauna marina está utilizando la enorme área compuesta de residuos plásticos humanos como hábitat flotante, y los científicos están sorprendidos por la cantidad de especies que han logrado establecerse en este ambiente aparentemente hostil.
La noticia vuelve a poner en primer plano no solo los urgentes problemas del cambio climático y la contaminación de los océanos, sino también la cuestión de la migración inducida por el medio ambiente, incluso a nivel microbiano. La arquitectura se está moviendo hacia esferas cada vez más experimentales cuando se trata de considerar ubicaciones para las comunidades de nuestro futuro, y los niveles del mar en aumento han promovido el agua al tope de la lista. Pero estas deliberaciones no son tan recientes como uno podría pensar: ciudades flotantes han existido durante siglos y las viviendas individuales sobre el agua son comunes en zonas de Benín, Perú o Irak, entre otros.
La 18a Exposición Internacional de Arquitectura, curada por la arquitecta, educadora y novelista ghanesa-escocesa Lesley Lokko, quien también es fundadora y directora del Instituto de Futuros Africanos (AFI) con sede en Accra, Ghana, abrió oficialmente al público el 20 de mayo y ahora se encuentra en exhibición hasta el 26 de noviembre. Titulada "El Laboratorio del Futuro", la Bienal de Arquitectura de Venecia de este año destaca por primera vez al continente africano como una fuerza líder en la configuración del mundo venidero.
El Het Nieuwe Instituut en Rotterdam ha inaugurado "Water Cities Rotterdam. By Kunlé Adeyemi", un proyecto cultural compuesto por exposiciones junto con varios puentes flotantes e instalaciones de artistas que presentan los diseños de la costa del arquitecto nigeriano-holandés Kunlé Adeyemi en los Países Bajos. La exhibición aporta un pabellón de madera flotante de siete metros de altura a los estanques exteriores del Instituto donde, en su interior, el arquitecto paisajista y artista Thijs de Zeeuw ha creado una obra de arte para permitir que los visitantes experimenten el pabellón desde la perspectiva de la naturaleza mientras contemplan las consecuencias de construir y vivir sobre el agua para la ecología y biodiversidad circundantes. Toda la exposición completa se encuentra en exhibición en el Het Nieuwe Instituut hasta el 22 de octubre de 2023.
La arquitectura siempre ha tenido una relación complementaria, ocasionalmente codependiente, con el agua. La Domus romana, los baños de Diocleciano y Caracalla en Roma y la Villa Adriana en Tivoli son algunos ejemplos históricos destacados de cómo el agua influyó en el diseño de la arquitectura compositiva. En un contexto más moderno, Frank Lloyd Wright diseñó un refugio residencial en el que el agua es su protagonista, redefiniendo la relación entre el hombre, la arquitectura y la naturaleza. Hoy en día, a medida que los arquitectos centran su atención en una práctica más contextual, sostenible y orientada al usuario, el uso del agua en la arquitectura se ha vuelto indiscutible; enfriando los espacios interiores, proporcionando aire acondicionado natural cuando se combina con plantas, exudando una sensación de tranquilidad y sirviendo como un elemento decorativo orgánico.
Los problemas climáticos han sido el tema principal en las discusiones sobre el futuro de las ciudades, pero ciertamente no son nuevos. La alerta sobre la irreversibilidad de las acciones humanas en el planeta ha estado presente en el discurso científico desde, al menos, la década de 1980. Frente a las urgentes necesidades ambientales cada vez más frecuentes, Donna Haraway, en el libro Staying with the trouble: Making kin in the Chthulucene, sugiere un cambio de actitud por parte de los seres humanos para garantizar no solo una recuperación ambiental (aunque parcial), sino también la supervivencia de la especie.