
La XIV edición de la Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo pone el acento en el concepto de habitar como fundamento de la arquitectura y de la humanización de la ciudad. Una idea que se explica por la calidad y cualidad de los espacios, ya sean domésticos o públicos, urbanos o rurales. Se busca valorar los entornos, la vida en sociedad, los espacios, la cercanía de los lugares sin merma de la creatividad de las obras. La humanización de la arquitectura y la ciudad se basa en la proximidad, las escalas humanas, los espacios tanto de relación como de intimidad.
Partiendo de un contexto de austeridad económica, la bienal muestra una arquitectura que ha renunciado a los excesos formales pero que ha sabido maximizar las relaciones entre los entornos domésticos, la ciudad y las personas.
















