
La teoría de la selección natural de Charles Darwin buscaba explicar el origen y la supervivencia de las especies en el planeta. En definitiva, señala que el organismo más apto sobrevive y puede reproducirse, perpetuando variaciones útiles para cada especie en un lugar determinado. La adaptación es, por tanto, una característica que favorece la supervivencia de los individuos en un contexto. En el mundo de la construcción, podríamos trazar algunos paralelismos. ¿Puede la adaptación ser una cualidad importante para aumentar la vida útil y la eficiencia de un edificio a lo largo del tiempo, considerando los cambios y demandas de la sociedad, así como las tecnologías y estilos de vida?
Los edificios adaptables tienen la capacidad de adaptarse a un conjunto cambiante de demandas relacionadas con el espacio, la función y los componentes, sin ser técnicamente inviables o rentables. El grupo de investigación Adaptable Futures, de la Universidad de Loughborough, se centra en estudios sobre la adaptabilidad y longevidad de los edificios, en torno a la pregunta: "¿Por qué algunos edificios duran cientos de años y otros solo décadas?". Los investigadores abordan la adaptabilidad en detalle, observando la compleja red de dependencias que inducen, previenen y acomodan el cambio. El trabajo incluye el diseño para la adaptabilidad, la flexibilidad y la reutilización adaptativa de nuestro inventario de edificios y espacios urbanos.

