
¿Cómo es posible maximizar la habitabilidad en espacios pequeños? ¿Qué decisiones proyectuales colaboran con la funcionalidad y la satisfacción de las necesidades esenciales de los habitantes? Durante la última década, la arquitectura a pequeña escala ha ganado protagonismo en el afán de encontrar nuevas maneras de habitar en conexión con la naturaleza y de cara a alcanzar una relativa autosuficiencia, entre otras razones. Desde viviendas mínimas o casas en los árboles hasta resoluciones de carpintería fina y esculturas, el estudio de diseño portugués Madeiguincho se dedica al diseño de resoluciones en madera aspirando a promover el conocimiento de la artesanía de este material como materia prima y material de construcción.
Reuniendo a tres generaciones de conocimiento en un taller-carpintería, Madeiguincho surge hacia 1990 al dar nombre a una carpintería familiar dedicada al arte y la técnica de la ebanistería. Con sede en Portugal, el estudio se plantea desarrollar un espacio de experimentación con sumo respeto por la pureza de la madera en la búsqueda de brindar soluciones de calidad y durabilidad. Aplicando tanto conocimientos como técnicas ancestrales y contemporáneas, su director ejecutivo Gonçalo Marrote demuestra una gran influencia de las artes de la construcción.






















