La arquitectura educativa a nivel global está atravesando una transformación significativa, alejándose de diseños estáticos y rígidos hacia entornos más dinámicos, interactivos y orientados a la naturaleza. A medida que las ciudades se vuelven más densas y la disponibilidad de terreno disminuye, los profesionales de la arquitectura están reimaginando las escuelas no solo como lugares de aprendizaje, sino como ecosistemas donde los niños/as pueden crecer de manera integral. Un elemento clave en este cambio es la integración del diseño paisajístico y topográfico, que permite a las escuelas trascender los límites tradicionales, combinando educación con juego, exploración y conexión con la naturaleza. Estos diseños buscan crear espacios atractivos que desafíen a los niños a interactuar físicamente y emocionalmente con su entorno, fomentando la creatividad, la independencia y el bienestar. Al superponer elementos naturales como montículos, jardines, terrazas y estructuras de juego en los planos arquitectónicos, los espacios educativos están siendo transformados en paisajes vibrantes y multidimensionales que fomentan el movimiento, la imaginación y el descubrimiento.
La Humanidad se ha obsesionado con romper sus límites, estableciendo récords únicamente para romperlos una y otra vez. Así el skyline de nuestras ciudades siempre ha sido definido por quienes ostentan el poder en cada época: alguna vez fueron las iglesias, luego las instituciones del Estado y en las últimas décadas, han sido los rascacielos privados los que nos recuerdan quienes son los que pueden llegar más alto, literalmente.
Más de la mitad de la población mundial reside en áreas urbanas, con más de 4 mil millones de personas dependiendo de las ciudades como su entorno principal. Según el último informe de poblaciones en ciudades de las Naciones Unidas, se espera que este número continúe aumentando en los próximos 50 años, lo que lleva a las ciudades de todo el mundo a esforzarse por encontrar mejores formas de acomodar a su creciente población mientras realizan la transición a prácticas urbanas más sostenibles. Para resaltar esta responsabilidad, las Naciones Unidas han declarado el 11 de julio como el Día Mundial de la Población.
Bajo la temática de este año, "Para no dejar a nadie atrás, contar a todos", la ONU también tiene como objetivo llamar la atención sobre la importancia de la recolección de datos para reflejar la diversidad social. El crecimiento de las ciudades del mundo es parte de esta ecuación como una medida importante para comprender las tendencias globales de población. La siguiente lista presenta las 20 ciudades más grandes del mundo en 2024, clasificadas por el tamaño de la población de sus áreas metropolitanas. Comparando los resultados con ediciones anteriores, las únicas ciudades que redujeron su tamaño son las dos ciudades de Japón, Tokio y Osaka. Las tasas de crecimiento más altas se pueden observar en las mega-ciudades africanas, Kinshasa y Lagos, mientras que China continúa siendo el país más presente en la lista, con 5 metrópolis presentes en el top 20: Shanghái, Beijing, Chongqing, Tianjin y Guangzhou.