
Las casas de campo suelen ubicarse en zonas más alejadas, esbozando diversas estrategias para lograr una implantación que respete el contexto y cree un diálogo con el paisaje, pero también que traiga un mayor confort térmico y más iluminación natural. La mayoría de las veces, estas soluciones traen consigo estrategias pasivas que, junto con la elección de los materiales y técnicas constructivas, pueden brindar un proyecto aún más sostenible. A continuación, conoce siete residencias brasileñas que sirven como ejemplo para este tema.
Casa Serrana tenía poca ventilación cruzada e iluminación natural. A partir de modificaciones internas en su planta baja, Studio Coplanar permitió una entrada constante de luz natural y amplió la sensación del espacio interno de la casa. Se crearon jardines junto a los ambientes interiores, se incorporó un área de servicio exterior en la parte trasera de la cocina y se sustituyeron las pequeñas ventanas existentes de vidrio opaco ubicadas al fondo de la casa.





















