
Massimo Paolini nos comparte el siguiente artículo publicado originalmente en El Salto, presentando nuevas reflexiones en torno a la movilidad urbana en el futuro de la ciudades.
Relacionar dos estudios recientes demuestra la necesidad de reorganizar profundamente la movilidad urbana. El primero: ¿qué efectos tendría la sustitución del automóvil por la bicicleta en la salud pública? El segundo: ¿qué eficacia están teniendo las medidas contra la contaminación atmosférica adoptadas por una de las ciudades con el más alto riesgo de mortalidad prematura debido a la contaminación atmosférica, Barcelona?
Es un hecho difícil de refutar que las ciudades necesitan una reorganización profunda. La pandemia que hemos vivido en los últimos dos años no ha hecho nada más que evidenciar problemas ya evidentes. Un elemento fundamental, antes de cualquier reflexión: la mayoría de los problemas urbanos que estamos viviendo están relacionados, directa o indirectamente, con nuestro sistema económico. Por lo tanto para disponerse a encarar los problemas urbanos es preciso cuestionar las bases mismas de nuestro sistema económico-productivo. Cualquier solución urbanística que no cuestione el sistema económico-productivo se reduciría a un tratamiento cosmético de breve duración y alcance superficial.
