
El tejido como forma de habitar no es un concepto nuevo; de hecho, el ser humano ha utilizado la tela por miles de años para construir refugios. Hoy en día, la arquitectura contemporánea ha redescubierto el material y avanzado en su desarrollo, implementando nuevas tecnologías para generar telas más resistentes y duraderas que permiten abarcar mayores superficies. Formando parte de un sector altamente especializado dentro de la industria de la construcción, es común ver múltiples formas textiles en una amplia gama de aplicaciones arquitectónicas, no sólo en estructuras temporales, sino también en edificios permanentes. Además de su uso en fachadas, pueden utilizarse en interiores para crear espacios funcionales con experiencias sensoriales únicas.
Las telas pueden estar hechas prácticamente de cualquier textil duradero – como el algodón, poliéster, gasa de nylon, organza o rubia – y, por lo tanto, vienen en una gran variedad de colores, patrones, transparencia y textura. De este modo, el material ofrece infinitas posibilidades de diseño; no solo en forma de cortinas, sino también como elementos arquitectónicos prácticos como particiones, techos o incluso piezas de iluminación y mobiliario. Teniendo esto en cuenta, a continuación exploramos 8 aplicaciones creativas e inspiradoras de telas en espacios interiores.
MiNO, Hostal Migliarino / Antonio Ravalli Architetti

























