
Infinitos bloques de concreto cubren el paisaje desde el centro de la Ciudad de México hasta sus desgarbados suburbios. Desde la tierra, se logra percibir que las casas se extienden lejísimos, hacia todos los puntos cardinales, pero no se sabía desde las alturas hasta que el fotógrafo mexicano Pablo López Luz, fotografió el fenómeno de “la mancha de concreto” hasta su punto absolutamente mareador.
Conoce más fotografías, después del Salto.
