El Premio Pritzker 2026 ha sido otorgado este año al arquitecto chileno de ascendencia croata, Smiljan Radić Clarke. Nacido en Santiago, Chile, en 1965, su práctica evoca una geografía de extremos, moldeada por la tensión tectónica entre el asombroso peso de los Andes y la inestabilidad sísmica del territorio. Después de graduarse de la Pontificia Universidad Católica de Chile y realizar estudios adicionales en estética en Venecia, Smiljan Radić Clarke estableció su base en Santiago. Desde allí, ha desarrollado una de las visiones más singulares en la arquitectura contemporánea. Su obra privilegia la intensidad del momento a través de una arquitectura frágil. Dentro de ella, el edificio opera como un refugio temporal y táctil que coloca al espectador en un estado de incertidumbre estética, oscilando entre la ruina ancestral y el artefacto vanguardista.
La 19ª edición de la Bienal de Arquitectura de Venecia abrió oficialmente sus puertas al público el pasado 10 de mayo, convirtiéndose en un gran escenario internacional para conocer la actualidad de la arquitectura mundial y abrir conversaciones en torno a los desafíos que enfrenta hoy la disciplina, tanto los compartidos como los específicos de cada territorio. Bajo el lema de este año, "Intelligens. Natural. Artificial. Collective", la propuesta del curador general, el arquitecto italiano Carlo Ratti, invita a reflexionar sobre la interconexión de la arquitectura con otras disciplinas, como el arte, la inteligencia artificial y la tecnología, haciendo hincapié también en los territorios, los paisajes y, sobre todo, en las personas que habitamos y conformamos de manera colectiva nuestro entorno construido.
El 2025 promete ser un hito en la arquitectura, anunciando un vibrante renacimiento de la creatividad y la exploración. A medida que las sociedades enfrentan desafíos como el cambio climático, la urbanización rápida y la evolución tecnológica, la arquitectura es tanto un espejo de estas dinámicas como una brújula que apunta hacia un futuro sostenible e inclusivo. El calendario arquitectónico de este año ofrece abundantes oportunidades para celebrar el poder transformador de la disciplina — desde festivales que desafían los límites hasta exposiciones que invitan a la reflexión y que exploran narrativas culturales y ambientales urgentes.
Mientras caminamos por la exhibición de la reconstrucción en los jardines y sala de exposición del Centro Cultural las Condes este 2022, nos cuenta en detalle cada uno de los innovadores y particulares aspectos constructivos de la obra demolida proyectada originalmente por Fabio Cruz Prieto, arquitecto y maestro fundador de la Escuela de Arquitectura y Diseño de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.
Cultivada de forma responsable, la madera es un recurso renovable y bajo en emisiones, que además de retener el carbono en su composición, presenta una baja conductividad térmica y una alta capacidad de absorción acústica, generando espacios confortables y bien aislados durante todo el año. Un edificio de madera bien diseñado no sólo potenciará estas propiedades, sino que será estéticamente agradable para sus habitantes, y energéticamente eficiente.
Normalmente los esfuerzos en la industria de la construcción están destinados a diseñar espacios permanentes y duraderos. Sin embargo, en algunas ocasiones crear espacios temporales puede ser de gran ayuda no solo a la hora de proveer infraestructura de rápido montaje tras los efectos de un desastre natural, sino también activar espacios residuales o abandonados de nuestra ciudad. Para ejemplificar el potencial de estas intervenciones, te presentamos 13 exitosos espacios públicos temporales.