
Desde las primeras civilizaciones, la naturaleza ha sido un pilar fundamental para servir como habitat natural a la humanidad, ofreciendo refugio, comida y medicamentos. En los tiempos modernos, la revolución industrial y la tecnológica se apoderaron del panorama, reestructurando el modo en que los humanos interactúan con la naturaleza. Sin embargo, hoy en día y debido a los acontecimientos que hemos experimentado como sociedad, resulta necesario enfocarnos en crear ciudades y espacios que integren a la naturaleza en el día a día.
Una de las tendencias que adquiere cada vez más fuerza en el mundo de la arquitectura y el interiorismo es el "diseño biofílico", el término 'biofilia' se traduce como 'el amor a las cosas vivientes' en el griego antiguo (philia = amor a / inclinación a). La biofilia fue utilizada por primera vez por el psicólogo Erich Fromm en 1964, para luego ser popularizada en los 80's por el biólogo Edward O. Wilson, al detectar cómo la urbanización empezaba a promover una fuerte desconexión con la naturaleza.






















