
Junio es el mes en el que se celebra el día de la inmigración japonesa en Brasil, país que tiene la mayor colonia fuera de Japón, con más de 2 millones de japoneses y sus descendientes. Desde el siglo XX, las familias japonesas emigraron a las regiones rurales de Brasil, formando una colonia sólida en el interior de estados como São Paulo, influyendo en muchos aspectos de la cultura local.
El 18 de junio de 1908 llegó a Brasil el primer barco que traía familias japonesas en busca de mejores oportunidades mientras su país atravesaba una abrumadora crisis económica y política de entreguerras. La inmigración masiva duró hasta mediados de la década de 1970 y la mayoría de las familias que llegaron a Brasil eran campesinos pobres de las provincias del sur y del norte de Japón. Al llegar a Brasil, se instalaron en regiones del interior rural de São Paulo, donde con el tiempo intercambiaron contacto con brasileños y otros inmigrantes hasta consolidarse como una colonia fuerte, influyendo en la comida, las costumbres y hasta la arquitectura de la región.










