
Aunque el minimalismo de color blanco sigue siendo la norma, las tendencias retro están volviendo con fuerza en el diseño de baños modernos, con propietarios incorporando toques de color, patrones y accesorios clásicos. A pesar de considerarse como un espacio más estático y tradicional en los hogares, el baño ha tenido un proceso de transformación importante a lo largo de los años. Mientras que aquellos de los años 70 se caracterizaron por colores vibrantes como el verde marino y el amarillo mostaza, los 80 introdujeron baldosas de cerámica en tonos pasteles. Por otro lado, el siglo XXI ha puesto el ideal en superficies de mármol, acabados brillantes y accesorios plateados. Sin embargo, aunque este diseño moderno sigue siendo el protagonista, el estilo retro está reviviendo y combinándose con elementos contemporáneos para crear ambientes elegantes, pero a la vez dinámicos y con carácter.
¿Qué es el estilo retro?
Esencialmente, el término Retro en el diseño se refiere a revivir tendencias de los años 50 a 80 al integrarlas en espacios modernos – ya sea a través de colores, accesorios, muebles o formas y patrones geométricos. Sin embargo, esto no significa que el diseño deba ser anticuado, sino que más bien implica una mezcla ecléctica y equilibrada entre lo antiguo y lo nuevo. Es decir, apuntar a un aspecto moderno con un sentimiento retro renovado que transmita cierta nostalgia. Hoy en día, esta versión moderna del retro es cada vez más popular entre propietarios (especialmente millennials) que se sienten atraídos por una estética más lúdica y única que se escapa del clásico lienzo blanco.



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