
Para este mes, The Dirt y el autor Jared Green comparten con nosotros un estudio sobre las islas de calor urbanas, que explora nuevos enfoques diseñados para reducir sus temperaturas y ayudar a las comunidades a adaptarse a un mundo más cálido, en tres ciudades: Nueva York, Copenhague y Abu Dhabi.
Las temperaturas globales están aumentando, el año 2020 empató con el 2016 como el más caluroso jamás registrado. Desde el siglo XIX, el planeta se ha calentado 1,2 °C. Dentro del entorno construido, que suele estar formado por vidrio, acero, asfalto y hormigón, las peligrosas islas de calor urbanas están aumentando los riesgos de estrés térmico. Las comunidades de pocos recursos corren un riesgo especial, ya que a menudo carecen de árboles y espacios verdes para mitigar los efectos.







