
En los últimos años, las prioridades de movilidad de los habitantes de Estados Unidos han presentado notorios cambios, sobre todo en los jóvenes. Si antes para desplazarse veían como principal -y casi única- opción el automóvil, ahora prefieren las caminatas, las bicicletas o el transporte público, según demuestran estudios recientes.
Esta diferencia en la priorización de los modos de movilidad ha generado diversos beneficios no solo para los habitantes, sino que también para la ciudad, ya sea en términos económicos como sociales.

