
Finalmente, y tras un largo periplo, se ha terminado por concretar la 15º modificación al plan regulador comunal de Concepción (1), lo que en la práctica, regula la altura máxima a construir dentro de la comuna, luego de 2 décadas de imitación del modelo inmobiliario de torres en altura que impera en Santiago.
Los nuevos proyectos deberán acatar aturas máximas que varían entre 5 y 15 pisos, dependiendo de la zona urbana, según una imagen objetivo desarrollada por el departamento de Asesoría Urbana del municipio, y que fue votada por la comunidad a través de una consulta pública. (2)
De esta manera, se está limitando un modelo en pleno apogeo y que es fuertemente defendido por la Cámara Chilena de la Construcción (3) (4), el cual fijó su atención sobre áreas de un centro consolidado (no interesa aportar a las áreas menos desarrolladas), proponiendo una “hiper-densificación” en altura ya bien conocida, y que ha dejado entre otras consecuencias, la demolición de obras que poseían un gran valor arquitectónico (movimiento modero de la ciudad posterior a 1950) (5), para dar paso a una repetición insistente de torres prácticamente iguales entre si, las cuales en su mayoría superan los 20 pisos, dejando largos conos de sombra sobre las ahora eternamente húmedas veredas de Concepción.
