
El Programa de Crédito Argentino del Bicentenario para la Vivienda Única Familiar, usualmente conocido como PRO.CRE.AR, es un programa creado en el año 2012 por el gobierno nacional de Argentina para apoyar e incentivar la construcción de nuevas viviendas en el país a través de créditos económicos. Mediante este programa, muchas familias accedieron a la posibilidad de materializar su primera vivienda propia lo cual, a la vez, generó un incremento en la demanda del diseño y la construcción de obras nacionales. De esta manera, los créditos de viviendas también les abrieron las puertas a oficinas y estudios jóvenes para producir y construir arquitectura local, sorteando las limitaciones impuestas por el marco económico del propio crédito y sus condicionantes de superficie y tiempo.
Si bien el Banco Hipotecario brinda ciertos modelos predeterminados para la construcción de las viviendas -ofreciendo un modelo constructivo diferente para cada región del país-, los beneficiarios pueden optar por construir la casa sobre la base de sus propios planos, siempre y cuando los diseños se mantengan dentro de los límites impuestos de superficie (Entre 45 y 90 metros cuadrados cubiertos dependiendo de la categoría de la que forma parte el beneficiario según sus ingresos), plazos de ejecución (siendo el plazo máximo de obra de 12 meses para el 2020) y montos.

























