
Los centros para la juventud son instalaciones diseñadas para proporcionar un entorno seguro, informal, pero supervisado para los jóvenes. Albergan una interacción social no estructurada entre distintos grupos etáreos y proporcionan el espacio para ofrecer actividades más estructuradas. Al brindarles a los jóvenes la oportunidad de participar en actividades recreativas, culturales o de orientación vocacional, los centros para la juventud los ayudan a desarrollar sus habilidades físicas, sociales, emocionales y cognitivas, y a experimentar logros, disfrute, amistad y reconocimiento.
Un aspecto importante para asegurar el éxito de la instalación es el propio espacio. Si bien debe cumplir con los requisitos de durabilidad y mantenimiento propios de una instalación pública, el equipamiento, los colores, acabados y superficies en los centros para la juventud deben promover un sentido de propiedad y libertad de expresión, y tener un componente hogareño que fomente el desarrollo creativo.
Desde México a Corea del Sur, seleccionamos siete centros para la juventud que contribuyen al desarrollo de un entorno positivo para los jóvenes de cada comunidad.
























