
En los países de América Latina, el método más utilizado para diferenciar un área rural del espacio urbano se basa en analizar el número de habitantes que residen en una determinada zona, considerando como “rural” a todas las localidades que posean una población menor a los 2.000 habitantes. En estos casos, la baja densidad y la dispersión de las construcciones suelen definir un predomino del paisaje natural por sobre la arquitectura construida.
Según el último Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas de la Argentina -información del año 2010-, se estima que la población rural del país se encuentra constituida por 3.599.764 personas -sobre un total de 44.27 millones de habitantes-, lo cual equivale al 9% de la población total del país. Aunque el número de personas que aún viven en estas áreas es una cifra considerable, la realidad es que, si se realiza un seguimiento de los valores a través de los últimos 50 años, se puede detectar una tendencia notable al descenso de la población que vive de manera permanente en zonas rurales.
















