
Este año la Bienal de Arquitectura y Urbanismo de Chile saldrá de los edificios tradicionales a la calle. Durante todo el mes de octubre se presentará como una “Feria Libre de Arquitectura” en espacios emblemáticos de cinco ciudades del país: Iquique, La Serena, Santiago, Concepción y Puerto Montt. La idea es lograr acercar al público general a la arquitectura y, también, dirigir el interés de los arquitectos hacia las necesidades de la mayoría.
El desafío es abordar “lo común y lo corriente”, para presentar los beneficios de esta disciplina en la vida cotidiana de las personas, mostrando un catálogo de soluciones que atiendan necesidades cotidianas. En este marco, lo “corriente” se entiende como lo cotidiano, lo doméstico; y lo “común” no solo como lo habitual, sino que también como lo colectivo, es decir, lo que tiene relación con los espacios compartidos.


