
En México, la idea de multifamiliar fue propuesta para sustituir la vivienda precaria de la población obrera con ingresos económicos bajos, al mismo tiempo que su aparición en la ciudad dio lugar a la transformación de las relaciones colectivas, el paisaje urbano y la valoración del espacio. Con ideas higienistas, historicistas y espíritu posrevolucionario, los precursores serían el Parque Lascuráin, El Buen Tono (1911) y el Edificio Condesa (1917).
El cambio de escala y modo de habitar se dio por la transición la rural a urbana. Para ello se necesitó de un Estado Benefactor y un Movimiento Moderno. Si bien el primero fue el motor, el segundo dictaría el ritmo, los materiales y la forma. La solución de la vivienda digna y decorosatuvo su principal referencia en el Conjunto de Habitación Obrera (1933) de Juan Legarreta y en los dos proyectos finalistas de Juan O’Gorman y Enrique Yáñez con motivo del “Concurso de Habitación Obrera” del Muestrario de Construcción Moderna convocado por Carlos Obregón Santacilia en 1932. A esto se suman la Ciudad Obrera de la Unión de Arquitectos Socialistas (1938) y la Colonia Obrera Lomas de Becerra (1942) de Hannes Meyer.
