

“Dealing with Infrastructures”, bajo este título situaba la organización del concurso Europan 7 el solar propuesto desde la ciudad de Viena; y es que quizás se trataba de un ejemplo paradigmático: una parcela triangular, situada en la periferia de la ciudad, rodeada por una vía de tráfico intenso, una línea de metro elevada y atravesada por una línea eléctrica de media tensión… ¿alguien puede pedir más? En realidad se trataba del típico “resto” de terreno generado por las propias infraestructuras que lo rodean. Los promotores de vivienda social que llegaron antes ya habían construido el ámbito, pero dejaron el “resto” a la espera de una segunda oportunidad. El “resto” no era sólo una oportunidad inmobiliaria, sino una oportunidad proyectual para generar vida urbana en un barrio periférico y carente de una imagen representativa propia. Y es que el solar de Perfektastrasse 58 presentaba multitud de oportunidades esperando a ser aprovechadas… reconocerlas era ya proyectar. Debido a la visibilidad que le otorgaba estar situada junto a la línea de metro, la parcela formaba parte de la imagen de la ciudad de muchos vieneses de camino al centro, algo sobre lo que podíamos operar. La proximidad a la parada Perfektastrasse señalaba la parcela como un lugar apropiado para aumentar la densidad de viviendas, personas y acontecimientos, siguiendo las teorías del Transit Oriented Development. La parcela, si se diseñaba adecuadamente, podía convertirse en un espacio público, un lugar de paso, de camino a la parada del U6, pero también un espacio público donde celebrar la vida cotidiana. Al no existir edificaciones al otro lado del talud de la infraestructura ferroviaria aparecían excelentes vistas sobre el paisaje de la ciudad de Viena por encima de la cota +8.00m. Por último, la condición verde del solar vacío a la espera de esa “segunda oportunidad”, dotaba al ámbito de una imagen, y sobre todo de una biodiversidad, que podía y debía ser conservada.


































