
Hace 4 años la Arquitecta Anglo-Iraquí Zaha Hadid ganó el concurso de diseño de la Biblioteca Central de la Universidad de Sevilla, superando oficinas como OMA, Dominique Perrault, entre otras. Su diseño rupturista, característico de la arquitecta, proponía un gran volumen asimilando una roca tallada, de apariencia hermética, sin embargo, muy luminoso en su interior. Este supondría un proyecto ícono tanto para la universidad como la misma ciudad. Como ubicación se planteó el eje del parque El Prado de San Sebastián, en un punto estratégico, equidistante a dos grandes campus de la universidad y el Rectorado.
Para agosto del 2008 se dio el vamos a la construcción del proyecto. Sin embargo, al año siguiente las obras fueron paralizadas tras una petición al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía por parte de distintos vecinos del sector. La excusa fue principalmente que la construcción de la biblioteca afectaba directamente la esencia del parque, disminuyendo sus áreas verdes y que por esto el emplazamiento de la biblioteca en ésta área no se justificaba. Así fue como el TSJA resolvió paralizar las obras momentáneamente, perjudicando la universidad, los estudiantes y la comunidad al dejarlos sin biblioteca y con la inversión a mitad de camino.
