
Durante una filmación en Nueva Orleans, Brad Pitt quedó completamente enganchado con una casa enchapada de rosado en los alrrededores de Lush Luisiana. La casa rosa vino a representar metafóricamente la idea de la nueva vivienda para aquellos que lo habían perdido todo con lo desastres ocurridos tras el Huracán Katrina.
Con la visión fresca en mente tomó su celular, llamó y explicó el concepto a Graft, Arquitectos de Los Angeles, USA. La llamada telefónica fue seguida por un largo brainstorming y varias botellas de Pinot Noir. Resultado, un Masterplan aprobado y los trabajos comenzando al día siguiente.
