
Buscando introducir el psicoanálisis en sus películas, Alfred Hitchcock contactó en 1945 a Salvador Dalí para crear la escenografía de la secuencia onírica de la película "Spellbound" ("Recuerda" en España). Fue así como el español produjo más de 20 minutos de escenas surrealistas, de los cuales sólo unos pocos minutos fueron aprobados para la edición final. Estructuras arquitectónicas imposibles y esquizofrénicas escenografías con ojos de gran tamaño se ven finalmente en la película, las que por su estilo se pueden relacionar directamente con sus pinturas.
Hitchcock comenta: "Yo tenía la impresión de que si tenían que presentarse secuencias oníricas, éstas debían ser vívidas… utilicé a Dalí por su gran ejecución gráfica. Deseaba presentar los sueños con una gran nitidez y claridad visuales, más precisos que el propio film: las largas sombras, la infinitud de la distancia y las líneas convergentes de la perspectiva” .
