
Más información

“Todos esos años de cargar lo han dejado deforme. A pesar de que le faltaba un boje y de estar descarrilado, cuando uno lo veía no podía evitar sentir respeto. Distinto a todo lo que vemos ahora… ya no hacen las cosas como antes.” Así describe Nelson, el maquinista, al vagón de carga mil quinientos trece.































