
Siempre que a la palabra arquitectura le colocamos un adjetivo delante de ella, es porque denota una cierta cualidad que la hace única y la distingue del resto. Las arquitecturas son muchas, pero quizás son pocas las que efectivamente pueden llevar con justa razón un adjetivo delante de ellas, que no sea una decoración o moda.
Hemos escuchado hablar muchas veces de la “arquitectura chilena”, pero pensándolo bien, y más allá de que todas han sido producidas por arquitectos chilenos o en un contexto territorial común, no hay, al menos a primera vista, ciertas cualidades que las hagan todavía únicas y diferentes, y es donde aparece la interrogante de si estamos haciendo algo propio…
