
La semana pasada les mostramos la New York High Line de las oficinas Diller Scofidio + Renfro y James Corner Field Operations durante los meses de invierno. En esta oportunidad quiero compartir con ustedes una visita durante los meses de verano donde se ven cambios radicales en el proyecto, cambios no a partir de la arquitectura sino que de sus elementos vivos y la vida que en ella se da.
La vegetación y la propia gente serán los responsables de cambiar al proyecto, dando cuenta y poniendo de manifiesto uno de los principales valores de la intervención, su capacidad de mutar estacionariamente y acoger nuevos usos.














