
Producto del gran crecimiento que ha tenido la industria salmonera en el país y lo poco accesible de los lugares donde se encuentran los cultivos, algunas empresas han optado por tener a sus trabajadores viviendo en casa flotantes. La idea de construir casas de hormigón que floten partió en Chile a principio de los ‘90. Hasta ahora sólo se han usado por empresas, pero ya hay algunos particulares interesados. En paises como Holanda y Alemania este tipo de edificación son bastante más populares, existiendo inclusos verdaderas villas.
Debido a los lugares donde se instalan, estas viviendas son autónomas energéticamente. Un generador a petróleo prevee electricidad y calefacción. El agua se puede obtener con mangueras desde vertientes o arroyos ubicados cerca de la costa o instalando una pequeña planta desalinizadora que toma agua del mar y la transforma en potable.
