Durante milenios, la arcilla ha sido la base de muros, fachadas y revestimientos. Probablemente no exista otro material fabricado por el ser humano con una historia tan extensa como el ladrillo. Su permanencia en la arquitectura no se explica solo por sus atributos técnicos, sino también por su impacto social, su eficiencia constructiva y su profundo arraigo cultural en la forma de construir ciudades.
En Chile, la tradición del ladrillo ha acompañado históricamente el desarrollo de la vivienda, convirtiéndose en un material asociado a estabilidad, permanencia y seguridad para las familias. En ese contexto, Cerámica Santiago celebra 45 años de trayectoria, consolidándose como uno de los referentes nacionales en el desarrollo de productos cerámicos para la construcción, con una mirada que reconoce el rol social de la vivienda dentro del desarrollo urbano del país. Desde sus orígenes, la empresa ha buscado integrar la tradición del oficio cerámico con procesos industriales modernos, innovación en diseño y nuevas exigencias técnicas.
Roland Halbeentró en la fotografíatotalmente por accidente, descubriéndola a los 15 años en una clase de óptica. Su profesor de física presentó los efectos de la cámara oscura, lo que desencadenó inmediatamente su fascinación. Luego comenzó a pedir prestada la vieja cámara de su padre con bastante regularidad. Mientras todavía estaba en la escuela secundaria, Roland trabajó a tiempo parcial en una tienda de cámaras, descubriendo ansiosamente todo lo que hay que saber sobre la fotografía. Esas fueron las circunstancias que despertaron el romance de toda la vida de Halbe, primero con la fotografía en blanco y negro, y, eventualmente, con la fotografía en color enfocada en el entorno construido.
Las pirámides alimenticias nos son familiares a todos. Son guías visuales que nos muestran las proporciones de alimentos que supuestamente debemos comer a diario, para mantenernos saludables. Compuesto por una serie de capas con diferentes tipos de alimentos –como granos, harinas, grasas, vegetales y otros–, en la base se encuentran los alimentos que se deben consumir en mayor cantidad. Hacia la parte superior, cada capa se vuelve sucesivamente más pequeña, lo que indica los alimentos que se deben ingerir con poca frecuencia. La pirámide puede variar según los países y las culturas, pero su objetivo principal siempre es proporcionar una guía para una vida equilibrada. No hay prohibiciones, pero sí indica algunos alimentos que deben consumirse con precaución por sus impactos en nuestra salud.
Si somos lo que comemos, ¿es posible replicar esto también en la industria de la construcción y nuestros edificios? Usando este mismo lenguaje visual fácil de entender, el Centro de Arquitectura Industrializada de la Real Academia Danesa (Cinark) desarrolló la Pirámide de Materiales de Construcción. La idea era resaltar el impacto ambiental de los materiales de construcción más utilizados, centrándose en el análisis de las tres primeras fases de vida: extracción de materias primas, transporte y fabricación.