
“Tanto al cine como a la arquitectura se les atribuyó en momentos repetidos de su desarrollo ser ‘las artes de todas las artes’. Durante muchos siglos se consideró a la arquitectura como la única portadora de este privilegio; pero al mostrar su invento hace ya más de cien años, los hermanos Lumiere sugerían lo mismo sobre el cine e incluso señalaron que la arquitectura no perdía dicho privilegio, sino que el cine, por ser arte, estaba también comprendido por la arquitectura.”
Bianca Moreno Alarcón, Ciudad de Mexico, 2011
