

Descripción enviada por el equipo del proyecto. Investigaciones sobre el cerebro muestran que el juego y aprendizaje están relacionados; el juego es un ingrediente central en el desarrollo de habilidades académicas, la preparación para la escuela y el rendimiento escolar. Las escuelas típicas se aíslan entre ellas mismas, los tiempos y espacios están definidos claramente, cada uno de forma independiente. Esta separación física y temporal ha devaluado el juego en los Estados Unidos: más de 30.000 escuelas ya no cuentan con recreo; entre 1997 y 2003, los juegos al aire libre disminuyeron en un 50%; en los últimos 20 años, los niños han perdido más de 8 horas de juego discrecional a la semana.












