
En la precordillera de la comuna de Peñalolén se construye una edificación ícono debido a su diseño innovador, tanto en arquitectura como en ingeniería. El edificio que, albergará el Templo Bahá’í de Sudamérica, tendrá 30 metros de altura y estará formado por 9 pétalos de vidrio fundido y mármol traslúcido.
La edificación cuenta con una protección sísmica que incorpora 10 aisladores de fricción de triple péndulo, tecnología que disminuye los daños por actividad sísmica.
