
-
Arquitectos: MORE Architecture
- Área: 2500 m²
- Año: 2023



Más allá de la amplia variedad de particularidades paisajísticas, ambientales, económicas, sociales y culturales que distinguen a cada región de América Latina, la renovación de los espacios interiores que componen la vida doméstica presenta, por lo general, un enfoque centrado en alcanzar la mayor integración de los ambientes posible junto al aporte de flexibilidad, amplitud y mejores condiciones de ventilación e iluminación natural. Buscando revalorizar aquellos espacios en desuso y/o darles una segunda vida, las reformas se plantean transformar los modos de habitar mediante estrategias capaces de envolver la restauración de materiales, la preservación de estructuras, el mantenimiento de instalaciones y demás.

Existen ciertos materiales que ofrecen múltiples formas de uso, y uno de ellos es la madera. Este material noble puede adoptar diversos roles: en la tectónica como elemento estructural, en los acabados como revestimiento de pisos, o incluso como elemento funcional y decorativo en forma de mobiliario. Dependiendo de su aplicación, la madera adquiere una narrativa distinta. En el diseño de fachadas, su integración otorga un carácter particular, ya que, además de contribuir a la identidad y estética del edificio, también desempeña un papel crucial en su funcionalidad.
Cuando hablamos de fachadas y madera, las celosías y el patrón de palillaje son elementos recurrentes. A través de este concepto —en contraste con los sistemas modulares— se pueden crear combinaciones personalizables para cada proyecto, lo que transmite una belleza artesanal única, según el diseño pensado para su uso. Además, la madera ofrece características destacables en términos de sostenibilidad, control solar, resistencia al clima y eficiencia energética. En conjunto, estas cualidades permiten que la fachada funcione como una interfaz dinámica entre el interior y el exterior, mediando también entre la luz y la sombra, así como las vistas.





El compromiso global con las emisiones netas cero y la mitigación del cambio climático plantea un desafío monumental para la construcción - un sector que actualmente genera casi el 40% de las emisiones mundiales de CO₂, y cuya cifra se espera siga en aumento. Adoptar prácticas sostenibles es crucial para mejorar las condiciones ambientales, y entre los objetivos principales se encuentran optimizar el confort térmico y reducir el consumo energético en las edificaciones. ¿Cómo podemos lograrlo si no es a través del aprendizaje conjunto y el intercambio de conocimientos entre distintos profesionales y trabajadores del sector?


En la vorágine del día a día, una gran mayoría de los centros urbanos se transforman para dar paso a nuevas funciones y/o necesidades que demandan sus poblaciones buscando mejorar, renovar o actualizar aquellas infraestructuras, equipamientos, redes y espacios que posibilitan la vida en comunidad. Si bien los tiempos van cambiando y con ellos varias edificaciones, por ejemplo, que en su momento cumplían funciones importantes de protección o resguardo, comienzan a quedar obsoletas. Sin embargo, el legado patrimonial que dejan da cuenta del paso del tiempo y aporta un testimonio vivo de su historia que colabora en la consolidación de la identidad y el reconocimiento de un sentido de pertenencia.


