
“En el diseño del Edificio del Partido Comunista Francés, no faltó, por lo menos, la intuición y el poder de decisión. Y eso explica la fachada curva y el vestíbulo semi-enterrado, diferente, dejando el terreno libre para el juego de volúmenes y espacios que constituyen la arquitectura misma. La duda había prevalecido en aceptar una solución tan poco común. Los que visitan el edificio hoy no tendrían la sorpresa del gran salón que lo caracteriza, con sus espacios y formas inesperadas, y el suelo que desciende suavemente hasta la cúpula que surge desde el exterior, participando del espectáculo arquitectónico imaginado.
En la sede del Partido Comunista Francés se mostró la importancia de mantener exteriormente un juego harmonioso de volúmenes y espacios libres, lo que explica que se haya encontrado el gran salón de la clase obrera en el sótano.” (Oscar Niemeyer)
La repercusión de Brasilia supuso para Niemeyer la posibilidad de trabajar en el extranjero, como Estados Unidos, el que le proporcionó reconocimiento internacional, y Europa, entregándole también una buena acogida, siendo la Sede del Partido Comunista una de los primeros encargos que recibió en este continente. Ubicada al noreste de la capital francesa, en el 2, Place du Colonel-Fabiien, 75019, Paris, esta intención de dejar libre el suelo de la ciudad y no romper el solar, materializa la ocupación del terreno bajo en nivel del suelo, generando así, un espacio abierto para el barrio.


























